lunes, 5 de enero de 2015

Historias

La vida es una sucesión de silencios que nos invitan a pensar. A frenar y sopesar. Porque la vida no tiene manual de instrucciones.

Unas vacaciones de 2 años no están mal. Éstas sirven aparte de descansar, para absorber en silencio y con nuestra alma lo que al cabo de un tiempo acabas escupiendo contra un teclado.

Han pasado muchas cosas. Demasiadas creo yo. Pero es la época que nos ha tocado vivir y sufrir. La historia no es complicada si comprendemos a la perfección la naturaleza humana. Lo demás son lugares y fechas que debemos memorizar. Porque la imbecilidad humana es tan inabarcable, que no se puede explicar, como otras tantas cosas. Pero basta decir que la vanidad, el egocentrismo, el narcisismo, el egoísmo y demás pecados capitales que inundan al ser humano,servidor incluido, ha provocado guerras, asesinatos y actos de naturaleza salvaje que no casan con el comportamiento humano.


Sólo hay que sentarse a ver las noticias. O abrir un periódico. Entonces uno se pregunta hasta qué punto llegaremos. Cuál es nuestro límite.


La respuesta está anclada en el pasado. No podemos comprender el futuro sin mirar atrás en el tiempo. Porque nosotros somos tan gi-li-po-llas, que cometemos siempre los mismos errores.

Por eso la historia son lugares y fechas. Porque el quién es siempre el mismo idiota que toma la decisión basándose en su egoísmo, vanidad,  egocentrismo y narcisismo.


Un abrazo!












miércoles, 3 de octubre de 2012

HAMBRE

Estamos viviendo momentos excepcionales por lo tanto tenemos que tomar medidas excepcionales. Así es como justifico la acción que he emprendido desde hace ya 10 días. En vez de encaminar el sendero del derrotismo y esperar la estocada final, he decidido recorrer el sendero más lúgubre e inaccesible. Un camino  tortuoso donde los hayan. Es un desierto en el que de vez en cuando se escucha una voz de ánimo. Una carrera de fondo que no sé si me llevará a la victoria.

Quizás muchos no entendáis mi proceder. No os culpo. Pero hay muchas cosas en juego como para ignorarlas, como el futuro de mis hijos; ya no el mío, que está destrozado como el de muchas personas que viven desilusionadas esperando el cénit de esta situación más que triste y trágica.

Yo me siento alcublano como el que más, y por eso mismo, porque por mis venas corre sangre alcublana, no pienso rendirme hasta conseguir mi objetivo. Así somos, nobles a la par que cabezones. Porque ser alcublano es más que una identidad, es una rara raza donde se conjugan muchísimos factores como la bohomía, la nobleza, la justicia, la sensatez y ante todo, la familia. Y por eso mismo, estoy luchando por mi familia, por mis hijos y por los nietos que algún día pienso que tendré.

Pero otra característica de ser alcublano, es la rebeldía. Ser el que nada a contracorriente, persiguiendo unos objetivos más que razonables. Ser el que lucha y pelea sin importar el tamaño y corpulencia de nuestro oponente. Ser el que con rabia y tesón, consigue con su trabajo el objetivo marcado. Esto es tener identidad alcublana. Todo esto sin menospreciar a los demás. No solo estamos los alcublanos. Pero yo os digo que pertenecer a la Serranía en general, imprime carácter. Doy fe, que no sé aun de dónde saco fuerzas para seguir en pie. No sé de donde saco fuerzas para sonreír o para coger a mis hijos en brazos. No lo sé.

Estoy recibiendo muchísimos apoyos y ánimos. Nunca imaginé que la gente fuera tan solidaria, que fuera tan buena y tan amable. Ahora es el momento de ser altruistas y hacer algo por los demás. Es AHORA y no mañana cuando debemos de luchar con una única voz en contra del acoso y derribo que están practicando nuestros gobernantes. Es ahora o nunca, porque si no, también destrozarán el futuro de vuestros hijos, sobrinos o nietos. Vosotros veréis si queréis permanecer con los brazos cruzados esperando el latigazo. Yo, desde luego, ¡Jamás!

Un beso y un abrazo!

Javier Albalat Requena

miércoles, 22 de agosto de 2012

SER PADRE EN CRISIS

Estoy escribiendo estas líneas cuando estoy apunto de estrenar paternidad otra vez. Esto va a ratos. Unos ratos pienso en la que se me viene encima y otros ratos estoy radiante y lleno de felicidad. Pero la ilusión de verle la carita a tu hijo no te la quita nadie. ¿Que no es la época idónea para traer niños al mundo? Si lo pensamos bien, en los últimos años nunca viene bien procrear, pero los hijos son una bendición, para bien o para mal, pero es lo más grande que le puede pasar a un ser humano.

Mi hijo Mario está ahora mismo en Alcublas con mis padres, disfrutando de esas fiestas y de esa tierra que tanto añoro, pero me gusta que se vaya empapando de Alcublas, porque al fin y al cabo, nuestros hijos son el futuro y es nuestro deber a enseñarles a apreciar lo bueno y malo de la vida. Y una de las cosas buenas es Alcublas.

Ser padre en esta época implica muchas cosas. Una de ellas es que pergeñando el futuro más próximo, pues las cosas no pintan bien, pero estoy convencido de que todos los niños que nazcan en esta brutal coyuntura económica y de valores, serán mucho mejores que nosotros en muchísimos aspectos y serán ellos los que realmente cambien el mundo. Esa es mi esperanza y la de todos.

Bueno, me voy que esto está en marcha....

martes, 14 de agosto de 2012

AÑIL

Y digo añil porque es lo primero que se me viene a la cabeza cuando intento describir lo que veo y siento. Color añil tirando a blanco y negro. La gente ya no se enamora, ni se ríe cuando les haces un comentario sarcástico. Hay tristeza a raudales y melancolía de un ayer que ya pasó.
Estamos viviendo una época muy desagradable, en la que los buenos sentimientos dejaron de brillar, cuando lo único que brilla es el colmillo retorcido de la avaricia y codicia. Un sálvese quien pueda, y el que no pueda que se joda. Así nos va.
Hubo alguien que dijo que la verdad nos haría libres. Pero no lo somos porque solo reina la mentira en provecho propio. Con unas gotas de egoísmo, que es peor. Y por culpa de todo esto se está desmoronando cual castillo moro de Peña Ramiro todo aquello en lo que alguna vez creímos. Todo lo que nos rodea está cayendo, quizás porque tenía una base muy endeble o porque alguien o álguienes lo han derribado.
Y así estamos. Echando terriblemente de menos a mi querida Alcublas. Y para más inri, empiezan las fiestas. A puntito de caramelo para ser padre de un niño que se llamará Tomás. Y mira que no queríamos tener niños de momento, pero lo bonito de la vida es que si no se planea, es doblemente bonito. Así que dentro de nada, a maldormir y cambiar pañales.
Pero si si....las circunstancias cambian y tenemos que adaptarnos a ellas. Moldearnos a las vicisitudes o también coger al toro por los cuernos. El ser humano es un animal de costumbres y de ahí no nos sacan. Ahora estamos en una época en la que debemos de romper esas costumbres para conseguir un mañana mejor para nuestros hijos. Porque soy consciente de que mi futuro está hecho trizas, pero mi deber es luchar por el futuro ya no de nuestros hijos, sino el de las generaciones venideras. Diréis que qué exagerao que soy, pero es así y el número creciente de parados así lo demuestra, así como la ingente cantidad de pequeños comercios que están cerrando. No podemos quedarnos quietos, ni callados. Está en juego algo más que nuestro bolsillo: está en juego nuestra dignidad y nuestros derechos.
No voy a convertir esto en una diatriba cargante y llena de retórica, pero están ocurriendo cosas que claman al cielo y en nuestra mano está cambiar todo esto.
Hablo con muchos clientes que vienen a la paraeta y me cuentan sus problemas con el denominador común del factor económico. Viene un señor de 90 años y me cuenta que ni en la guerra ni posguerra lo pasaron tan mal como lo está pasando ahora la gente. Entonces había mucho trabajo que hacer, pero ¿y ahora?. Ahora no hay nada de trabajo. Otros clientes me dicen que la culpa de todo esto es del euro y de como se encareció todo cobrando los mismos sueldos. Ya no lo sé, porque se ha hablado tanto y han corrido tantos ríos de tinta que uno ya no sabe que pensar. ¿Fueron las hipotecas subprime importadas directamente desde los Estamos Hundidos? ¿El euro? ¿La burbuja inmobiliaria? No lo sé y me da igual. Sólo quiero que esta pesadilla acabe de una vez y los casi 2 millones de familias que no tienen trabajo ninguno de sus integrantes salgan de este agujero, para que empiecen a ver la luz al final del túnel. Y que pasen de la oscuridad total a añil y de añil a distinguir la vida a todo color. Porque la vida es tan hermosa que es nuestro derecho inalineable a verla con todos sus colores...¿no?

domingo, 1 de julio de 2012

AVE FÉNIX

Escribo estas líneas un sábado por la tarde sin aún saber la suerte de mis padres, o de mi tía Rubia, o de mi tía Maruja, ni de nadie. Es un estado raro, impotencia, desconocimiento absoluto y miedo. Por las noticias que leo en Facebook a través de Acla y Peña Ramiro, las cosas no pintan bien.
Mi mujer me ha impedido ir a Alcublas pitando a tratar de ayudar a mi gente, y aunque no estaba de acuerdo al principio, me ha hecho ver que no podía hacer nada. Y ahí está el problema, que no podemos hacer nada ni nos dejan hacer nada. Eso de que el pueblo tiene el poder es una patraña, porque nunca lo hemos tenido, pues tan solo lo tienen unos pocos, que a su vez, la cagan más y más. Esos que van con camisas blancas impolutas a la Formula 1 y luego ponen cara de circunstancias cuando ocurren catástrofes medioambientales, para solamente decir mentiras....una detrás de otra y sin ponérsele la cara roja por la vergüenza. Porque no la tienen ni la conocerán el resto de su miserable vida.

Una persona se puede equivocar, dos también, pero cuando existe un clamor unánime en toda España, ahí no existe equivocación posible, pues millones de españoles al unísono diciendo lo mismo es imposible que se equivoquen. Nuestra obligación es derrocar los 17 reinos de taifas existentes en España, además de el Gobierno central y empezar de 0, con nuevas leyes, nuevos principios y consultar al pueblo en cada decisión. Debemos de eliminar todo aquello que huela a política antes de que ellos nos destruyan a nosotros y tomar las riendas de nuestro destino y el del mundo.

Debemos de sacrificarnos para dejar una herencia decente a nuestra generaciones venideras y evitar que nos maldigan por hacer las cosas que hacemos por no enfrentarnos a esa gentuza que tiene a la policía, periódicos y televisiones públicas a su servicio. Tenemos que derrocarlos. Una primavera Española.

Desviar fondos públicos destinados a la protección de nuestros montes para sostobar los huevos a un señor de blanco, que dice venir de parte de Dios, me parece un crimen abominable. Pero como siempre, no habrá castigo, porque entre ellos se pasan la patata caliente hasta que se enfría lo suficiente como para salir de puntillas.

Lo que ha ocurrido en Alcublas solo lo puedo llamar desidia absoluta hacia un municipio que aparte de ser el Balcón de Valencia, era el Pulmón de Valencia, además de las otras poblaciones afectadas por este incendio absurdo.

Somos unos cobardes y lo seremos hasta que no demos un puñetazo sobre la mesa  y nos enfrentemos contra aquellos a los que por su posición y cargo les debemos procurar pleitesía. Ya está bien de Gürtel, de Palma Arena, de Filesa, de Urdangarín y de todos los casos de corrupción que asolan a toda España. ¡ya está bien!

Ahora nuestro deber es destruir una democracia falsa y perjudicial para los ciudadanos y construir una nueva en la que el dinero y el poder no tengan cabida. Un mundo nuevo, con nuevas reglas y con nuevos principios.

Y por último, un consejo....para que abráis los ojos. Os ruego que veáis esto. Vais a Google y ponéis Zeitgeist. Sólo puedo decir que el que hizo esto murió asesinado.

Un abrazo.

martes, 20 de marzo de 2012

¿Habrá que escribir no?

¡Qué lástima de Blog que tengo! Lo tengo más abandonado que yo que sé....No tengo excusas ni las busco, por que no las hay. Me puedo excusar por mi trabajo, lo sé, pero es una excusa de mal pagador. Hoy llueve y como no entran clientes, pues he pensado en quitarle el polvo a esto. Aún así, tengo ganas de escribir después de este silencio parecido al administrativo, algo por desgracia demasiado común en estos tiempos. Tengo ganas de sacar las palabras de la cuenta de ahorro de las palabras, para así admirar o horrorizarse con las palabras que salen de las entrañas de servidor.
Lo primero que quiero decir es que echo de muchísimo de menos a Alcublas, su luz, su aroma, su gente y su arquitectura. A ver si me escapo cuando tenga oportunidad para saborear aunque sean unas horitas. Decía el otro día que estoy completamente absorbido por la vorágine empresarial en la que me he metido, comúnmente llamado patatal o huerto.... Vamos, un lío de tres pares, pero como sarna con gusto no pica, pues ahí vamos, levantando de la nada una pequeñita empresa. Reflexiono mucho sobre esto y he llegado a la conclusión de que una empresa es como un hijo, pues tienes que cuidarlo y mimarlo, aparte de recordarte todos los día quién eres y de dónde vienes. Veo muchas similitudes. La receta mágica para triunfar no me la ha dado nadie, ni la sé ni quiero saberla, pero sospecho de que es sacrificio, sacrificio y más sacrificio, sin contar el dinero, claro. Sacrificar tu tiempo, tu familia, hacer lo que a uno le gusta o ir adonde a uno realmente es feliz. Nada de eso puede ser. Pero estamos en ese tiempo que nadie soñó ni nadie quiso vivir, pero hoy toca trabajar, trabajar y trabajar. Ah! Y por menos.
Los que se quejan son aquellos que quieren recuperar el status de hace 6 o 5 años, o cobrar lo que cobraban en aquellos tiempos, pero eso hoy es un espejismo. ¡Cuantas veces nos hemos reído de los mileuristas! ¿Nos reímos de un mileurista ahora? ¿A que no? ¡Le tenemos envidia! ¡Pero de la que corroe!
Y es que la vida da muchas vueltas y es un tango que hay que saber bailarlo, o como mi idolatrado Forrest Gump decia: La vida es como una caja de bombones y nunca sabes cual te va a tocar. Mas claro, imposible.

Les pregunto a mis padres que qué tal por el pueblo y siempre me contestan lo mismo: Rutina... Pues yo no me lo creo nunca, es imposible que en Alcublas haya rutina. Otra cosa es que no quieran extenderse mucho, pero bueno, por lo menos teniendo los blogs amigos, me entero de la rutina, no al detalle, pero sí de los eventos más sobresalientes.
Y mira que hay una persona que siempre me dice: ¡Javier! ¡Escribe!, pero me he pasado una temporadita calladito, sopesando, valorando, observando, sorprendiéndome, entristeciéndome y ante todo, asustándome. Lo puedo comunicar ya oficialmente. Señores, ¡nos vamos al carajo! y que nos pillen confesaos. Que no soy adivino, ni perquisitore, ni Nostradamus, pero hay que ser i-di-o-ta para no darse perfecta cuenta de la que se nos cae encima. No es que lo vea venir, ni voy de listo ni nada, pero es esa intuición que tienen los pastores cuando dicen que dentro de 3 días va a llover y tú miras hacia arriba, y no ves ni una nube. Pues eso se llama intuición. Paranoia no. Intuición. Ni más ni menos. Que les pregunten a nuestras queridísimas mujeres si saben del asunto... Y me diréis: ¡Qué agorero eres! Pues a lo mejor si, .... o no...
Yo me leo todos los días como 4 o 5 periódicos, aparte las noticias de la tele, las de la sexta preferentemente, porque los de Telahinco no son nada rigurosos, a lo que íbamos: Dentro del flujo de información que se recibe a través de nuestros ojos, se canaliza y se clasifica según nuestra noción de la vida o básicamente de la educación y/o creencias. No hablo de mensajes subliminales ni nada parecido, pero si ves las noticias y les quitas la paja de la irrealidad y sensacionalismo, te das cuenta de muchas cosas. De injusticias, muchas, demasiadas quizás. De insensibilidad y/o desapego hacia tu prójimo, también demasiadas. De que soy infinitamente pequeño. De eso me doy cuenta. Pero las chinitas en las zapatillas también son muy pequeñas y no veas lo que molestan. Conclusión: Hasta que todo el mundo no se ponga de acuerdo en ser una chinita en el zapato de quien pisotea nuestros derechos y libertades, no seremos ni por asomo, libres. ¿Quieres ser una chinita?

Besos!!

jueves, 28 de julio de 2011

UN PUNTO DE VISTA


Un profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta: - "¿Dios creó todo lo que existe?"

Un estudiante contestó valiente: - "Sí, lo hizo." - "¿Dios creó todo? - "Sí señor", respondió el joven.

El profesor contestó: -"Si Dios creó todo, entonces Dios hizo al mal, pues el mal existe, y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios es malo." El estudiante se quedó callado ante tal respuesta y el profesor, feliz, se jactaba de haber probado una vez más que la fe Cristiana era un mito.

Otro estudiante levantó su mano y dijo: - "¿Puedo hacer una pregunta, profesor?" - "Por supuesto", respondió el profesor.

El joven se puso de pie y preguntó: - "¿Profesor, existe el frío?" - "¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío?"

El muchacho respondió: - "De hecho, señor, el frío no existe. Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor. Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía.

El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor." -

"Y, ¿existe la oscuridad?" Continuó el estudiante. El profesor respondió: - "Por supuesto." El estudiante contestó: - "Nuevamente se equivoca, señor. La oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no; incluso existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no. Un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz.


¿Cómo puede saber cuan oscuro está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio, ¿no es así? Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describir lo que sucede cuando no hay luz presente."

Finalmente, el joven preguntó al profesor: - "Señor: ¿existe el mal?" El profesor respondió: - "Por supuesto que existe. Como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son del mal." A lo que el estudiante respondió: - "El mal no existe, señor... o al menos no existe por si mismo.

El mal es simplemente la ausencia de Dios... es, al igual que en los casos anteriores un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia de Dios. Dios .... no creó el mal. No es como la fe o el amor, que existen, como existe el calor y la luz.

El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones. Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz. " Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza, se quedó callado.

El joven se llamaba: Albert Einstein